
Hace muchos carnavales atrás era común que los humoristas solistas tuvieran un papel protagónico en cada tablado de barrio, muchas veces haciendo el “aguante” mientras esperaban a los conjuntos más consagrados. Uno de esos artistas destacados en ese aspecto fue Héctor Perry, quien era capaz de acaparar la atención por más que estuvieran prontos para actuar Los Gaby`s, Los Kláper`s o Rosa Luna. Fue parodista, con los que llegó incluso a ganar primeros premios pero lo sedujo el humor como solista, dedicándose luego profesionalmente. Hizo radio, televisión y transmitió su estilo de humor en todo el país e incluso fuera de fronteras.
Tras casi ocho años de ausencia regresa a las tablas carnavaleras para presentar un show nuevo, novedoso y adecuado a las exigencias de otro público. Mdiario, en el comienzo de un nuevo espacio, presentando a los fuera de concurso, habló con este artista, para que nos contara su vida como artista y que lo motivó a volver al carnaval.
-Vuelvo, porque soy un producto genuino del carnaval, y todo lo poco o mucho que pude hacer en tantos años se lo debe al carnaval de Montevideo. Por eso hoy decidí volver una vez mas a las tablas carnavaleras, para brindarle al carnaval mucho de lo que nos dio. Comencé en el año 1967 en parodistas Los Tamberitos, donde estuve hasta el `70 logrando dos primeros premios en la categoría. Luego a partir del año `74 en el mismo conjunto y por dos años hice de animador cómico ganando el premio que se otorgaba a esa función. Y como tocaba la guitarra y hacia chistes me largué solo al carnaval en el `76.
-En un carnaval totalmente diferente a los actuales... -Si claro, hablamos de otro carnaval, con doscientos tablados, llegando incluso en lo personal a hacer doce tablados en una sola noche, hoy totalmente impensado. Era un carnaval diferente donde había monstruos de la talla de Coco D`Andraya, Roberto Barry, Los Capablanca, Trio Escalera...muchos que hacían reir. Pero el carnaval para el solista no es nada fácil porque tenías que ser cortinero, para esperar a conjuntos como Los Gaby`s o Los Klaper`s, y de pronto como estos conjuntos llegaban atrasados tu actuación en vez de ser media hora te lo hacían estirar. Y ahí aprendías a tener un as en la manga para que la gente viera que había alguien en el escenario. En los tablados aprendí muchísimo y todo eso me sirvió luego para cuando tuve que trabajar en otros eventos, escenarios grandes, como en Buenos Aires por ejemplo donde no es nada fácil ser un humorista. Pero creo ser afortunado porque me dedique a esto.
-¿Te considerás un tipo de humorista determinado o de pronto te vas adecuando a los públicos con el que actuás o a las épocas? -Yo comence en carnaval y ese fue el tipo de humor que me gustó para seguir. Después cuando faltó Barry, a la gente le faltó algo a la gente y me pedían que hiciera un humor mas subido de tono, pero no verde porque el uno era él y lo hacia muy bien. Lo mío creo que es diferente es mas con base a guitarra, cantantes y chistes. Y obviamente en cada lugar le pongo el nivel que debe llevar el chiste aunque después trasciende más cuando te zafás y te rotulan incluso es de tal o cual forma. Pero creo que yo con mi guitarra hacemos algo diferente, gustará o no pero es diferente.
-Ya que tu comienzo fue en plena dictadura, ¿era difícil para un artista de tu condición trabajar cuando había cosas que no se podían decir? -Jugábamos a decir esas cosas y teníamos algunos problemas en carnaval con la Comisión de Fiestas, pero las cosas que decías las pagabas después porque de pronto no te dejaban actuar en alguna fiesta privada. Claro vos actuaba s para el pueblo y decías cosas, después actuabas en una fiesta privada Carrasco y era otra gente, muy diferente y de pronto alguno se acrordaba algo que dijiste. Pero bueno, siempre trataba de “meter” cosas que no estaban permitidas como imitar a Zitarrosa, Serrat, “El sabalero”, pero como lo hacía en tono jocoso pasaba. Pero si tuve algunos problemas en dictadura como otros tantos carnavaleros que luchaban por la democracia a través de sus canciones. Jugábamos a decir muchas cosas que no estaban permitidas en esa época por eso el hecho que se reconozca a esas personas que hicieron tanto por la democracia está bueno.
-Siendo humorista tuviste el privilegio de hacer televisión, radio y llevar tu humor fuera de fronteras muchas veces... -Yo soy un humorista de los que le gusta tener el público enfrente; no soy televisivo, aunque me sirvió para que me vean la cara pero me defiendo con las cosas que digo. Siempre digo que he tenido alguna chance en la televisión, así como otros tantos años en la radio pero lo que me gusta sinceramente es estar mano a mano con el público en los show, que es en definitiva a lo que me dedico actualmente. En la radio estuve muchísimos años, donde competía conmigo mismo porque podía utilizar un léxico mas fuerte que en los tablados y me pasaba que iba a algún lado y me decían “dale Perry hace algún chiste mas fuerte como el que dijiste ayer en la radio sobre tal cosa”. Pero lo que sucede es que en la radio pude resaltar a figuras como D`Andraya, Almicar Maidana, Roberto Barry, etc, todos los que tenían grabado chistes y actuaciones, pero fundamentalmente para que la gente, sobre todo los más jóvenes sepan que no solo existen los chistes de Tinelli, sino que los uruguayos tuvimos grandes humoristas, muchas veces no recordados como se merecen.
- ¿Como ves el carnaval desde tu óptica de artista? - Muy diferente a cuando uno había comenzado. En aquel entonces el carnaval no tenia tanta difusión como ahora, con televisión en directo, diarios específicos de carnaval como ustedes, muchas radios transmitiendo en directo o con programas durante el día, notas en los medios de prensa, internet, portales de carnaval, es mucho más marketinero. El carnaval antes era vedado incluso en muchos lugares en el que hoy se muestra, como fiestas privadas, las murgas por ejemplo era difícil que actuaran fuera del carnaval y los que comenzaron a cambiar fueron Omar Romano y los del Altillo, después vinimos nosotros con nuestros show. Hoy por suerte se permite un lugar de privilegio para el carnaval y está muy bien afortunadamente para todos los que estamos en el. |