El Desfile de Llamadas se realizó por primera vez en el Carnaval de 1956, y desde entonces se ha constituido en la gran fiesta popular del Carnaval. Conviene aclarar, en cambio que Las Llamadas, como tales, y en forma espontánea, constituyen una práctica ancestral, cuyos orÃgenes habrÃa que rastrear en tiempos simultáneos -y bastantes difusos- de la gestación de las comparsas en el siglo XIX, en la Colonia y en los albores de la República.
Al abordar el tema es inevitable recurrir a Lauro Ayestarán, el mayor musicólogo del Uruguay, para definir con precisión y en forma excluyente qué es una llamadas. En su ya recurrido trabajo sobre “El Tamboril y la Comparsa†dice: “La Llamada fue la convocatoria que hacÃan los tamborileros de una comparsa para concurrir a ella. Se llamaban haciendo sonar sus parches en el barrio y reclutaban sus adherentes; ensayaban largamente y, cuando todos estaban reunidos, comenzaba entonces a ponerse en marcha la agrupación. Ahora esta llamada se transformó hoy, por cambio de función, en un hecho aislado y muchas veces independiente de las comparsasâ€. Otro estudioso también citado frecuentemente, Antonio D. Plácido, coincide con Ayestarán, señalando que la llamada es el procedimiento tradicional que “utilizaban los miembros de estas comparsas para comunicarse entre si, valiéndose del lenguaje tÃmbrico del tamborâ€. Y agrega: “En el viejo Palermo, sede de antiguas agrupaciones famosas, solÃa ser costumbre que tres o cuatro tambores de cada grupo salieran independientemente, durante el carnaval, a convocar a sus componentes, por ese y otros barrios alejados, los que se iban incorporando a sus respectivos núcleos, para terminar reuniéndose en el mismo punto, donde se organizaban para iniciar sus actividades diariasâ€. En 1956, la Comisión Municipal de Fiestas –dependiente del Consejo Departamental de Montevideo (órgano colegiado que cumplÃa las funciones que hoy tiene el Intendente)- organizó lo que dio en llamarse “Desfile de Llamadasâ€. Según Ayestarán es un tÃtulo erróneo, “puesto que no es otra cosa que un desfile de comparsas lubolas, si bien ellas no cantan a su paso por el barrio Sur y Palermoâ€. Reconoce, sin embargo, que es un “espectáculo de excepcional brillo†que se realiza ante una verdadera muchedumbre extendida en su recorrido: “El hecho folclórico está presente en la baterÃa de tambores y en el juego mÃmico de los personajes de la comparsaâ€. En 1956 se denominó a este espectáculo Concurso de Llamadas y se le dio un recorrido que conservaba la esencia de las Llamadas, ya que salÃa de un punto y volvÃa a él tras recorrer las calles de los barrios Sur y Palermo. Ese primer “Desfile de Llamadas†salió de Cuareim y la rambla hasta Durazno, por ésta hasta Minas, San Salvador, Ansina, Isla de Flores, Curuguaty, José MarÃa Roo y la rambla. Participaron en ella más de 750 lubolos, en su mayorÃa tamborileros, nucleados en las comparsas “Lonjas de Cuareimâ€, “Morenadaâ€, “FantasÃa Negraâ€, “Añoranzas Negrasâ€, “Guerreros Africanosâ€, “Hijos de Ansinaâ€, “ArmonÃa Negra†y “La Candomberaâ€. “El Diario†del 28 de febrero de 1956 saludaba el ruidoso éxito del concurso de Llamadas y comentaba que “anoche se cenó temprano y de apuro para ir a la llamadaâ€. El jurado que definió el concurso puso especial atención en la ejecución de tamboriles y la vestimenta clásica de los personajes de las comparsas.
El fallo fue el siguiente: Primer Premio al conjunto; empate entre “Morenada†y “FantasÃa Negraâ€, tercer premio “Guerreros Africanosâ€, Cuarto Premio “La Candomberaâ€. Tamboriles: Primero: “FantasÃa Negraâ€, Segundo: “Morenadaâ€, tercero: “La Candomberaâ€. Escoberos: Primero: “FantasÃa Negraâ€, Segundo: “Morenadaâ€, tercero: “Hijos de Ansinaâ€. Bailarines: Primero: “FantasÃa Negraâ€, Segundo: “Morenadaâ€, tercero: “La Candomberaâ€. Portatrofeos: Primero: “FantasÃa Negraâ€, Segundo: “Guerreros Africanosâ€, Tercero: “Morenadaâ€. Gramilleros: Primero: “Morenadaâ€, Segundo: “Hijos de Ansinaâ€, Tercero: “FantasÃa Negraâ€. Negra Vieja: Primero: “ArmonÃa Negraâ€, Segundo: “La Candomberaâ€, Tercero: “FantasÃa Negraâ€. Un último detalle, en estos apuntes sobre las Llamadas; también son llamadas –auténticas y espontáneas- esas actuaciones que vemos frecuentemente cuando un grupo de tamborileros hacen sonar fuerte los parches, recorriendo calles céntricas de Montevideo. El propio Ayestarán lo señala en su estudio tan meticuloso: “Por lo general, esta llamada no cuenta con más de 6 ó 7 ejecutantes –normalmente tres- que solo percuten el tamboril y recorren, a manera de “conjunto de cámara†las calles de Montevideo, acompañada, a veces, cuando se realiza el Carnaval, de uno o dos personajes de la comparsa: un gramillero y una negra jovenâ€. |